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Casablanca

  • Foto del escritor: El Diario de Chloe
    El Diario de Chloe
  • 10 sept 2024
  • 2 Min. de lectura

Este fue mi segundo viaje a Marruecos, y en esta ocasión tenía un objetivo muy claro: conocer Casablanca y, sobre todo, visitar la Mezquita Hassan II. Desde mi primer viaje al país, sabía que volvería a ir Marruecos, pues esta mezquita era un motivo de peso para volver.


Mezquita Hassan II
Mezquita Hassan II

Contraté una excursión organizada desde Marrakech con Civitatis, la habían incluído hace poquito y quise aprovechar la oportunidad. No pasé la noche en la ciudad ni recorrí muchos otros puntos, pero aun así la experiencia fue profundamente significativa. A veces, un solo lugar es suficiente para dejar huella.


La Mezquita Hassan II, situada frente al océano Atlántico, es una de las mezquitas más bonitas que he visto y una de las pocas mezquitas abiertas al público. Su belleza, su ubicación y el cuidado de cada detalle hacen que la visita sea sobrecogedora. Caminar por sus espacios transmite una mezcla de respeto, silencio y admiración difícil de explicar con palabras.



Al finalizar la visita guiada por el interior, la organización nos llevó a comer y, posteriormente, a un centro comercial, donde se ofrece aproximadamente una hora libre para pasear. Se puede recorrer la costa cercana o el propio centro comercial.


Había leído muchas reseñas críticas sobre esta última parte del recorrido, y comprendo por qué: eché en falta más tiempo para disfrutar del exterior de la mezquita. La visita estaba muy centrada en el tour guiado por el interior, y me hubiera gustado poder contemplar con calma su fachada, los detalles arquitectónicos y el entorno frente al océano Atlántico. Sin duda, es un espacio que merece un momento de pausa adicional para apreciarlo plenamente.


A pesar de este pequeño detalle, la excursión fue muy enriquecedora. La experiencia dentro de la mezquita, la explicación del guía y el contacto con un lugar tan emblemático de Marruecos hicieron que el día fuera inolvidable.


Este viaje a Casablanca no fue largo, pero sí muy intenso. Fue una visita breve, consciente y muy esperada, que me permitió acercarme de nuevo a Marruecos desde otra perspectiva.


Casablanca - Marruecos
Casablanca - Marruecos

Durante mi estancia en Marrakech, decidí aprovechar la ocasión para hacer algo que no había hecho en mi primer viaje: una excursión en quad, fue una experiencia divertida. Sin embargo, la experiencia en los zocos la viví diferente. Mientras que en mi primer viaje pude ver colores, estampados bonitos y comerciantes agradables, en este segundo viaje vi productos que no me gustaban tanto como la primera vez que fui, los comerciantes me resultaron más bruscos y me resultó dificil encontrar el placer que había obtenido en mi primera visita al país. Sentí que se habia perdido la esencia de Marrakech, se habia convertido en un lugar muy consumista.


Sin embargo, me alojé en un Riad diferente donde disfruté no sólo de la estancia, sino tambien de Ali, un hombre lleno de nobleza y amor. Es una de las cosas que más me gustó del alojamiento que escogí, el Riad Sofia. A veces el trato de la gente influye en la experiencia de las personas.


A pesar de todo, Marruecos, sigue siendo un país que sorprende e inspira.


Si deseas conocer más detalles sobre Marrakech, puedes ver mi primer viaje en este enlace.

 
 
 

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