MI MALETA DE VIAJE

LA MALETA

Antes de empezar a introducir cosas en la maleta es necesario pensar en el destino al que vamos a ir y qué es lo que vamos a realizar. Si vamos a un destino que no implique moverse de un lado a otro escogeremos una maleta, mientras que, si la intención es realizar rutas por playas, montañas o hacer senderismo, es aconsejable llevar una mochila.

Además, viajar en verano no es lo mismo que viajar en invierno. La ropa de verano es más ligera y ocupa menos espacio y la ropa de invierno es mas pesada y ocupa más espacio. Por tanto, es ideal llevar lo mas pesado en el cuerpo, como un abrigo y una bufanda. 

El tipo de maleta también influye, para mi son mejores las maletas blandas porque ceden más que las rígidas. Las maletas hechas con poliéster o nylon son ideales, ya que las rígidas limitan mucho el espacio si quieres llevarte cosas del lugar que has visitado. Por otro lado, es ideal que tenga 4 ruedas y que sea estable porque te permite manejar la maleta con mayor comodidad, y a la larga, tu cuerpo lo agradecerá.

LA LISTA

Antes de colocar nada en la maleta, es necesario pensar en el destino y en el tiempo climático. Realiza una lista para que no se te olvide nada de nada en el viaje y así poder disfrutar de la experiencia. Si necesitas un poquito de ayuda pincha aquí.

LAS PRENDAS

Esta es sin duda mi parte favorita. Para empezar hago una pequeña lista teniendo en cuenta los días que voy a estar de viaje, la estación del año y el espacio del que dispongo en la maleta. Si es primavera - verano es mejor porque tengo muchas posibilidades para variar todos los días, pero si es otoño-invierno, combino pocas prendas para crear varios conjuntos. 

A la hora de colocar la ropa en la maleta doblo la prenda en cuatro y la enrollo. Empiezo colocando entre la estructura de la maleta y, posteriormente, sigo colocando encima de las prendas formando capas. 

Siempre intento dejar la mitad de la maleta vacía por si quiero comprarme cosas durante el viaje y casi siempre lo consigo.

BOLSO DE MANO

Lo más importante que tengas, como un móvil, una cámara, una tablet o un ordenador llévalo siempre en el bolso de mano. Añade también la documentación, el dinero, los medicamentos, objetos de valor sentimental, una muda, un clínex y comida para el avión. Nunca se sabe lo que puede pasar.